Epigenética como esperanza de las enfermedades físicas y mentales.

Conocemos que la genética se encarga tanto de asignar los rasgos físicos a través de los padres biológicos, como de las conductas emocionales, hasta padecimientos y enfermedades, respondiendo a temas hereditarios. Si en una familia se tiene historia de enfermedades del corazón, diabetes, sobrepeso, depresión y/u otras enfermedades físicas o mentales, podemos casi asegurar que al menos uno de los sucesores será el heredero de esos padecimientos.

Pero, ¿se puede hacer algo al respecto?

La epigenética se conoce como el estudio de los cambios o modificaciones que puede tener el ADN, la relación entre la variación genética y factores ambientales, es decir, cómo los factores externos con los que interactuamos tienen influencia en la forma en que responde y se modifica nuestro ADN. Si bien, se puede tener tendencia a adquirir determinada enfermedad, esto no es garantía de padecerla, ya que, según este campo de estudio, podemos realizar cambios conductuales para prevenir de esta forma los malestares que podríamos adquirir a través de nuestra genética. 

Conrad Hal Waddington, a quien le debemos el término ‘Epigenética’ en 1942, fue un filósofo de la ciencia, embriólogo y genetista británico, quien, por supuesto, creó un camino para que Biólogos como Bruce Lipton, continuaran con estas investigaciones, encontrando que quien determina el comportamiento que van a tener nuestras células, no es precisamente el ADN, sino las proteínas que según las señales que reciba del ambiente y nuestra percepción e interpretación de ese entorno, es como la célula va a definir la función de nuestro organismo, si este mismo se encuentra bajo un ambiente tóxico y enfermo, las células enfermarán y morirán respondiendo a estas interpretaciones de ese ambiente al que estamos expuestos, por el contrario, si se encuentra en un ambiente más propenso a la salud, los motivará a crecer siendo el sistema nervioso quien se encargará de decidir qué mecanismos biológicos se activan o se desactivan al exponerse a estos dos tipos de ambiente. 

Ante todo esto, podemos darnos cuenta que tenemos el poder de decidir si continuamos con la historia familiar de enfermedad o de salud según sea el caso que heredamos, es importante entender que decidirlo no es tarea sencilla porque se tratan de hábitos tan intrínsecos que a veces parece que nos encontramos en piloto automático, pero nunca es imposible elegir un camino diferente.



Fuentes. 


Glosario Parlante de términos genomicos y genéticos:

https://www.genome.gov/es/genetics-glossary/Epigenetica 


Revista Britannica:

https://www.britannica.com/biography/C-H-Waddington


Revista Mindful science:

https://mindfulscience.es/biologia-de-la-creencia/




Comentarios

  1. Wow, que interesante!! y es que entonces la epigenética nos muestra que tenemos el poder de influir en nuestra salud a través de nuestras elecciones. Esto significa que, aunque podamos tener predisposiciones genéticas a ciertas enfermedades, nuestras acciones y el entorno pueden modificar cómo se expresan esos genes. De ahí la importancia de adoptar hábitos saludables y sostenibles que contribuyan al mejoramiento de nuestra salud física y mental desde edades tempranas.

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  2. La epigenética nos brinda una perspectiva esperanzadora sobre la influencia del ambiente y los hábitos en nuestra salud. Durante años, se creyó que la genética era un destino inalterable, dictando desde nuestras características físicas hasta la predisposición a enfermedades como la diabetes, enfermedades cardiovasculares y trastornos mentales. Sin embargo, este campo de estudio ha demostrado que, aunque heredemos ciertos genes, nuestro estilo de vida y entorno pueden activar o desactivar su expresión.

    Si sabemos que nuestras elecciones pueden modificar la expresión de nuestros genes, ¿qué cambios en tu estilo de vida estarías dispuesto a realizar para influir positivamente en tu salud y bienestar?

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