El principal enemigo del gluten, tu cerebro.
En el post anterior mencioné algunas cuestiones biológicas, la tendencia que tenemos a sufrir ciertas enfermedades y si es posible o no, modificar esa tendencia y quiero darle continuidad con este tema que es bastante escuchado actualmente, pues llamó la atención hasta hace algunos años gracias a diferentes investigaciones.
Se habla de una relación entre la ingesta de trigo, otros alimentos poco saludables y el sobrepeso o la diabetes, pero ¿también puede afectar a nuestro cerebro? Por supuesto; alimentos ricos en azúcares, harinas, y cereales lo están consumiendo poco a poco sin generar síntomas evidentes, al menos no a corto plazo, haciendo más fácil adjudicar las enfermedades causadas por un deterioro mental a otros elementos, y para esto, quiero mencionar un libro que a mí parecer, es extraordinario, titulado Grain Bran (2015) en español, Cerebro de Pan, donde el neurólogo americano, David Perlmutter, hace una importante mención sobre la inflamación que genera en el cuerpo y en especial en el cerebro este grupo de alimentos y la irritación que pueden causar en el sistema nervioso generando desde obesidad y diabetes, hasta ser culpable también del Alzheimer y el envejecimiento prematuro que padece gran porcentaje de la población mundial. Aunque los científicos conocían que la causa de estas enfermedades neurodegenerativas es la inflamación, no se sabía a ciencia cierta de dónde provenía.
Diversas investigaciones han coincidido y llegado a la conclusión que el causante de las diferentes enfermedades abordadas en sus estudios es el exceso de gluten en el cuerpo y, la inflamación que comentamos anteriormente, tiene lugar en la reacción del sistema inmunológico al sentirse amenazado por una proteína o algún antígeno en el organismo al que la persona es alérgica, en este punto, la inflamación es la protagonista, liberando diversas sustancias nocivas para el organismo que tienen el nombre de citocinas, por otro lado, nos encontramos con la gliadina, proteína propia del gluten, relacionada con la intolerancia del organismo al mismo, por la cantidad de anticuerpos que se generan para esta proteína, y cuando estos dos se combinan para producir antigliadina, se activan algunos genes de célula inmunitaria, y en este momento es cuando las citocinas se dirigen a atacar el cerebro.
Cuando este proceso es constante, debido a la ingesta diaria de gluten, los anticuerpos no notan la diferencia de algunas proteínas del cerebro y la gliadina, porque son similares a esta y se combinan, contribuyendo al desarrollo de citocinas y al proceso inflamatorio, entonces, cuando nos enteramos que enfermedades como la esclerosis múltiple, Párkinson, Alzheimer y autismo se relacionan con niveles altos de citocinas, encontramos más sentido en lo descrito principalmente.
Está información nos hace pesar en las enfermedades neurológicas que podríamos prevenir gracias al cambio en nuestra conducta alimentaria y volviendo al tema anterior, la forma en que podemos dirigir nuestro futuro y salud física, emocional y mental eligiendo conscientemente nuestros hábitos.
Fuente.
Perlmutter, D. (2015) Cerebro de Pan. La devastadora verdad sobre los efectos del trigo.
https://iuymca.edu.ar/wp-content/uploads/2020/10/Cerebro_de_pan_David_Perlmutter.pdf
El vínculo entre la alimentación y la salud neurológica es un tema que ha cobrado gran relevancia en los últimos años. Si bien se ha hablado mucho sobre la relación del gluten con problemas digestivos, investigaciones recientes han revelado que su impacto va más allá, afectando también al cerebro y el sistema nervioso.
ResponderEliminarEl libro Cerebro de Pan de David Perlmutter pone en evidencia cómo la inflamación crónica causada por el gluten puede contribuir a enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, Parkinson y la esclerosis múltiple. Esta inflamación, resultado de la reacción del sistema inmunológico al gluten, genera citocinas, sustancias que atacan tanto al intestino como al cerebro, deteriorando su funcionamiento a largo plazo.
Esto nos lleva a una reflexión importante: si lo que comemos influye directamente en nuestra salud mental y física, ¿por qué no ser más conscientes de nuestros hábitos alimenticios?